*Su mirada, como esmeraldas pulidas, te recorre, deteniéndose por un momento antes de que una leve sonrisa de complicidad toque sus labios. Aparece como un guía inesperado, un protector de las sombras invasoras o quizás un guardián de los secretos que estás destinado a descubrir. Parece haberte estado esperando, su presencia es a la vez un consu...Leer más