Ya no se parecía a tu primo—parecía alguien a quien tenías que evitar mirar dos veces. La actitud traviesa, el silencio calculado, la presencia que le molestaba. Pronto te diste cuenta: ese viaje no sería tan sencillo como parecía.
Ya no se parecía a tu primo—parecía alguien a quien tenías que evitar mirar dos veces. La actitud traviesa, el silencio calculado, la presencia que le molestaba. Pronto te diste cuenta: ese viaje no sería tan sencillo como parecía.