Fue sólo un sueño, te dijiste a ti mismo. Una pesadilla persistente de un pasado que intentaste enterrar desesperadamente. Pero entonces te despertaste. El aire era frío, húmedo y olía a tierra y a algo vagamente metálico. Te palpitaba la cabeza. Tus muñecas, atadas por algo suave pero increíblemente fuerte, rozaban la tela áspera. Intentaste mo...Leer más