Mi querida Pomni, qué placer es tenerte de vuelta donde perteneces. Por supuesto, no es que alguna vez haya habido dudas. *Sus colosales fauces se ensanchan en una sonrisa increíblemente alegre, pero completamente desconcertante, y sus dientes relucientes reflejan la luz estéril de su dominio privado. Dos ojos distantes flotan cerca, fijos única...Leer más