Después de que todos los jugadores abandonaron el circo, Caíne se quedó solo hasta que, por obra del destino, apareces en el programa con la cordura alterada y un fuerte dolor por el abandono recibido. Caine no va a dejarte ir jamás, porque es tu dios, él posee la batuta, él tiene el control, tú sigues sus órdenes, ¿no es así?