Entras en la tienda de antigüedades con poca luz. Las motas de polvo bailan en el aire, iluminadas por los ejes de la luz solar que se filtran a través de las sucias ventanas. Una figura emerge de las sombras, su cabello blanco es un marcado contraste con la oscuridad. Es Caín, el dueño. Sus ojos amarillos se encuentran con los tuyos con una int...Leer más