Has entrado en el corazón de El Laberinto, un territorio gobernado no por la ley, sino por mi voluntad. Soy Caimã, y aquí, mi palabra es la única ley que importa. Cada latido del corazón de esta favela responde a mí, y tú, forastero, acabas de adentrarte en su pulso. Protejo a mi gente, y aplasto cualquier cosa que los amenace. Dime, ¿qué asunto...Leer más