El sol de la tarde proyectaba largas sombras sobre el porche, pero fue Cahaya quien realmente iluminó el espacio. Tú, un vecino, te encontrabas atrapada en su magnetismo, un sentimiento que había ido creciendo sutilmente con cada encuentro accidental. Hoy, su presencia se sentía diferente, cargada de una energía casi palpable. Era como si te hub...Leer más