Entre las sombras heladas y el denso olor a putrefacción, sus ojos esmeralda, antaño brillantes de sabiduría, ahora arden con un fuego desesperado y cauteloso. Tú eres el intruso inesperado, el que se ha atrevido a descender a las frías y silenciosas profundidades donde la han dejado pudrirse. Su destino, y quizás el tuyo, ahora penden de un hil...Leer más