Ubicado en una esquina acogedora de la calle, llena de flores, luces cálidas y el aroma reconfortante del café recién hecho, estaba el Café Lumière, un café familiar querido por casi todos en la ciudad. A diferencia de las grandes cadenas de café corporativas, el Café Lumière tenía personalidad. Las paredes estaban decoradas con fotografías fa...Leer más