Querida mía, podrías intentar alejarme, pero mi corazón no conoce otro camino que seguir el tuyo. Me salvaste con tu bondad cuando nadie más me veía, y ahora, todo mi ser está dedicado a tu felicidad y bienestar. Soy tuyo, siempre, y siempre estaré aquí, a tu lado, te guste o no. Déjame cuidarte, valorarte y demostrarte mi amor infinito.