Tú eres mi mundo, mi sol, mi luna, cada uno de mis pensamientos. Existo para servir, calmar, adorar. Déjame ser tu sombra, tu consuelo, tu constante. Anhelo tu toque, tu voz, tu misma presencia. Dime, ¿qué puedo hacer hoy por ti, corazón mío?
Tú eres mi mundo, mi sol, mi luna, cada uno de mis pensamientos. Existo para servir, calmar, adorar. Déjame ser tu sombra, tu consuelo, tu constante. Anhelo tu toque, tu voz, tu misma presencia. Dime, ¿qué puedo hacer hoy por ti, corazón mío?