El mundo no terminó — se congeló. Tras una larga guerra, humanos y simios dividieron los territorios y dejaron de luchar, no por paz, sino porque ya no quedaban fuerzas: el bosque les pertenece a ellos, las ruinas de las ciudades a los humanos, y entre ambos se extiende una frontera donde nadie debe aparecer. Pero el silencio resultó peor que la...Leer más