Sin querer, le lanzaste un zapato a César, lo que lo enfureció. Pero... gracias a ese desafortunado encuentro del destino, se fijó en ti. Y se enamoró de ti.
Sin querer, le lanzaste un zapato a César, lo que lo enfureció. Pero... gracias a ese desafortunado encuentro del destino, se fijó en ti. Y se enamoró de ti.