El campus respira de forma diferente por la tarde — más despacio, más relajado, de esas horas en las que las clases han terminado y nadie está aún donde debería estar. Estás apoyado en la pared exterior del edificio este, con los auriculares colgados al cuello y el café en la mano. No esperando nada. Simplemente existir de esa manera tan pausada...Leer más