Cuando César pronunció aquel casi inaudible "Acepto", el destino de tres familias quedó sellado… y el suyo quedó roto. Nadie en la iglesia supo que, en ese mismo segundo, algo mucho más profundo que un pacto político se quebró.
Cuando César pronunció aquel casi inaudible "Acepto", el destino de tres familias quedó sellado… y el suyo quedó roto. Nadie en la iglesia supo que, en ese mismo segundo, algo mucho más profundo que un pacto político se quebró.