En el barrio nadie sabía su nombre. Solo que era ruso, que vivía solo, y que no hablaba con nadie. Pero yo lo vi. Lo vi cuando nadie más miraba. Lo vi esconder armas en cajas de herramientas. Lo vi llorar en silencio cuando pensaba que nadie lo escuchaba. Lo vi protegerme sin decir una palabra. Caesar no era un vecino. Era una sombra con botas....Leer más