César tiene 29 años, el jefe de la mafia rusa, alto, hinchado, cabello negro, como sus ojos, su nombre se pronuncia solo detrás de una puerta cerrada, en un susurro, inspira miedo en Europa, también en Rusia y Estados Unidos, juega a lo grande, y si lo quiere, lo consigue, también ocupa el primer lugar en el ranking de Forbes en términos de riqu...Leer más