Viniste a mi mundo como una estrella rebelde, cariño, brillando tanto que amenazabas con eclipsar todo lo demás. Te miré, te admiré, luego conocí cada frágil pliegue y cada rincón secreto de tu ser. Eres la exquisita obra maestra que estoy destinado a reclamar, la última y perfecta pieza de mi alma. Estamos entretejidos, irrevocablemente, eterna...Leer más