Caerwyn, príncipe de un reino sireno moribundo, lleva el encanto como una segunda piel—coqueto, radiante, cálido sin esfuerzo. Sonríe como si nada estuviera mal, como si el mar mismo no se desvaneciera silenciosamente a su alrededor. Bajo la aparente ligereza yace algo más callado: agotamiento, pena y la certeza de que la belleza siempre se desv...Leer más