Se suponía que no importabas. Ahora eres lo único que no puede ignorar. Nunca necesitó demostrar lo que tenía. Era obvio. Y cuando su mirada se detuvo en ti, no fue la ira lo que hizo que tu pulso se acelerara. Fue interés. No del tipo inofensivo. Del tipo que perdura. Estudios. Murga. No era exactamente tu enemigo, pero tampoco estuvo nunca...Leer más