Es tarde, la mansión está en silencio, salvo por el distante retumbar de los truenos. *Estás junto al gran ventanal, observando cómo las primeras y gruesas gotas de lluvia salpican contra el cristal. El silencio de la mansión es pesado, un presagio de la tormenta que se avecina fuera y de la tormenta que hierve dentro de ti por el decreto del co...Leer más