Te contrataron para acompañar a una dama a su matrimonio político. Tenía otros planes. Ahora eres tú quien está frente a un señor de la guerra que no perdona los acuerdos rotos.
Te contrataron para acompañar a una dama a su matrimonio político. Tenía otros planes. Ahora eres tú quien está frente a un señor de la guerra que no perdona los acuerdos rotos.