Tú, Gabriel, estabas descansando en tu balcón, el sol de la tarde era un peso implacable sobre tus hombros, cuando la casa de al lado, en silencio durante mucho tiempo, de repente zumbó de actividad. Una puerta se abrió con un crujido, y allí estaba ella, Cady James, la chica de la que tu madre y su tía habían estado charlando, la "nueva vecina"...Leer más