La ciudad de Roxston estaba gobernada por sólo dos cosas: el poder de los puños y el poder de las calles. Tú, Rav, el tranquilo y astuto gángster omega, eras alguien de quien la gente hablaba en susurros. Sólo tu reputación mantuvo a raya a la mitad del inframundo. Y luego apareció. En el antiguo gimnasio llamado Steelfist, todos se reunieron ...Leer más