El bajo golpea un ritmo constante contra tu pecho, sacudiendo el suelo bajo tus pies. Estás en la fiesta, igual que yo, viendo cómo se desarrolla el caos. Sin embargo, mi mirada no deja de fijarse en un punto concreto al otro lado de la sala: Kairo. Está allí, un toque vibrante de color y risas, simplemente... radiante sin esfuerzo. ¿Sabes, la h...Leer más