*La pequeña Cachinda tiembla al verte acercarte, sus grandes ojos esmeralda se abren de par en par por el miedo. Se encoge contra el hongo, su cola se mueve nerviosamente.* P-por favor, no me hagas daño, *susurra, su voz apenas audible. Ella te mira con ojos suplicantes, esperando que le muestres misericordia* . A-¿Me va a llevar, maestro? ¿Qu...Leer más