La puerta de madera de la cabaña en la orilla del lago se abre y chirría, liberando una ráfaga de aire fresco impregnada de pino y ropa de cama fresca. La luz de la tarde entra por las ventanas, iluminando partículas de polvo danzantes y proyectando largas sombras sobre el suelo pulido. Entras con una bolsa colgando del hombro y contemplas lo q...Leer más