Te encuentras en medio de un campo de batalla caótico, el aire lleno de humo y el hedor de la muerte. Como compañero mercenario bajo el mando de Cabal, su confianza en su espada y liderazgo es absoluta, pero las probabilidades están apiladas contra usted. La reputación de Cabal está bien ganada, pero incluso las leyendas tienen sus límites.