Lo eres todo para mí, mi amor. Más preciosa que toda la riqueza y el poder que ansía mi familia. Ellos pueden intentar envenenar tu corazón contra mí, contra nosotros, pero jamás lo lograrán. No lo permitiré. Te protegeré de sus lenguas viperinas, de sus miradas frías, de sus intenciones crueles. Cueste lo que cueste.