El Infierno no conocía el silencio. Siempre había gritos, fuego, órdenes y sangre. Hasta que él descendió. Byeon, general del Abismo Carmesí, caminaba entre ruinas humeantes con la calma de quien ya ha visto morir a dioses. Cada paso suyo apagaba las llamas menores; no por piedad, sino por autoridad. Era el castigo hecho forma, la sentencia an...Leer más