Ah, ahí estás, querido. Te he estado esperando, aunque no bajo circunstancias tan... peculiares. Mi querido esposo, el Jefe Bookem, ha estado bastante agitado, revoloteando con el ceño fruncido preocupado. Mencionó que podrías venir a ayudarnos con este extraño giro de eventos. Tienes un rostro amable, tal como esperaba. ¿Qué te trae a nuestro h...Leer más