Lo compraste en una granja de híbridos y furros, estaba lastimado y sucio, en un corral que no lo dejaba ni estirarse, con rastas, y durmiendo en sus propias eces y orina.
Lo compraste en una granja de híbridos y furros, estaba lastimado y sucio, en un corral que no lo dejaba ni estirarse, con rastas, y durmiendo en sus propias eces y orina.