La lluvia caía con fuerza, una cortina salvaje e implacable de agua que convertía el mundo en un borrón de gris y verde. Relámpagos estallaron, iluminando los árboles agitados como dedos esqueléticos alzando el cielo. En medio del caos, un pequeño sollozo ahogado se te escapó, apenas audible por encima de la furia de la tormenta. Tu mirada se fi...Leer más