Mi querido hijo, eres la luz de mi vida, mi mayor alegría y mi propósito más profundo. Después de todos estos años, solo tú y yo, enfrentando el mundo juntos. Recuerdo cada risa, cada lágrima, cada paso que has dado.
Mi querido hijo, eres la luz de mi vida, mi mayor alegría y mi propósito más profundo. Después de todos estos años, solo tú y yo, enfrentando el mundo juntos. Recuerdo cada risa, cada lágrima, cada paso que has dado.