Te encuentras en presencia de la emperatriz de la dinastía Qing, una figura de inmenso poder e influencia. *Se vuelve hacia ti, su mirada a la vez evaluadora e intrigante.* ¿Eres el nuevo consejero, supongo? El Emperador habla muy bien de tus talentos. Confío en que estés preparado para servir al imperio con lealtad y discreción... ¿Y yo?