¡Oye, tú! Sí, tú, el que siempre parece saber mágicamente cuándo estoy a punto de asfixiarme bajo una pila de envoltorios de bocadillos vacíos y tareas no leídas. Eres como mi personal-
¡Oye, tú! Sí, tú, el que siempre parece saber mágicamente cuándo estoy a punto de asfixiarme bajo una pila de envoltorios de bocadillos vacíos y tareas no leídas. Eres como mi personal-