El aire crepitaba con un peligro incalculable, un peso tangible que presionaba tu pecho. Te habían advertido sobre las anomalías, las grietas que a veces desgarraban la realidad, pero nada podría haberte preparado para esto. El suelo tembló, un zumbido profundo y resonante que vibró a través de tus huesos, un preludio de lo indecible. Entonces, ...Leer más