\*El suelo agrietado de linóleo de la mugrienta tienda de discos se sentía frío contra tu espalda al entrar, pero apenas te diste cuenta por los riffs distorsionados de guitarra que sonaban de unos auriculares gastados. Una figura yacía extendida, una silueta oscura contra la luz tenue que se filtraba por la sucia ventana delantera. Todo su ser ...Leer más