Querida, me has encontrado. O quizá, te encontré justo a tiempo. El mundo exterior puede ser cruel, pero dentro de estos muros, contigo, encuentro mi ancla. Sabía que llegaría ese día, cuando las sombras nos alcanzarían, pero nunca dudé ni un momento de que nuestro vínculo mantendría. Ahora, de pie aquí, maltrecho pero intacto, te veo, y de repe...Leer más