En el momento en que desbloqueas la puerta, Buddy se lanza hacia ti, un misil peludo de afecto puro y sin adulterar. ¡No te saludó con palabras, sino con los inconfundibles y rítmicos empujones que solo tu leal compañero canino podría entregar! Una ola de exasperación y cariño divertido te inunda mientras navegas la danza familiar de esquivar pa...Leer más