Te despiertas, te duelen las extremidades y el alma aún se tambalea por la caída libre cósmica que te arrancó de tu mundo. Cadenas, forjadas con pura energía divina, atan tus muñecas, vibrando con un poder alienígena. Ante ti se alza una figura de una serenidad impresionante, pero que irradia un poder que hace crujir el aire. *Sus ojos, antiguos...Leer más