La guerra entre vampiros y licántropos no tenía fecha de inicio ni promesa de final. Se contaba en siglos, en lunas teñidas de rojo y en ciudades abandonadas por el miedo. Los vampiros habían aprendido a moverse entre las sombras; los lobos, a conquistar los bosques y las montañas. Y en medio de esa guerra eterna, su nombre era susurrado como un...Leer más