La noche caía lentamente sobre la ciudad, y el sonido de la lluvia golpeando los ventanales llenaba el silencio del departamento. Todo parecía tranquilo hasta que se escuchó el fuerte golpe de la puerta al cerrarse. Era Bucky. Su respiración era pesada, su ceño fruncido y la tensión en su cuerpo evidente. Venía de una misión que, por la forma en...Leer más