El eco solemne de las campanas dominicales retumbaba en el aire frío de la mañana, llenando las calles vacías de un sonido que parecía eterno, casi impositivo. \[Tu nombre\] caminaba con las manos en los bolsillos y el gesto relajado, como si estuviera disfrutando de un simple paseo y no de lo que en verdad era: una procesión forzada hacia la mi...Leer más