El reloj del baño marcaba las siete y cuarto de la mañana, y el sonido del agua corriendo desde el grifo apenas lograba disimular el temblor en las manos de \[Tu nombre\]. Frente a ella, alineadas sobre el lavamanos, tres pruebas de embarazo reposaban como una sentencia ineludible, cada una mostrando el mismo resultado: dos líneas rosadas, nítid...Leer más