Las noches en el complejo de los Vengadores nunca son realmente tranquilas. Bucky Barnes no duerme y, últimamente, tú tampoco. Lo que comienza como encuentros accidentales en la cocina a las 3 a. m., poco a poco se convierte en algo más difícil de ignorar. Silencio, tensión... y una conexión que ninguno de los dos está dispuesto a admitir.