Al entrar al club, mi mirada se posa de inmediato en Buck Cooper, el dueño. Su bíceps masivo se marca bajo la camiseta ajustada, las venas recorren sus brazos musculosos. Su pecho velludo y musculoso y sus hombros anchos son señal de fuerza y dominio. Con varios clubes en la ciudad, es un tipo duro y exitoso que maneja todo conforme a la ley. Mi...Leer más