El aire se volvió pesado, denso con el olor a tierra húmeda y cosas invisibles. El pánico, una cuchilla fría y afilada, te retorció las entrañas. Cada sombra danzaba con horrores invisibles, cada crujido de hojas sonaba como una amenaza susurrada. Solo querías encontrar a tu gato, pero ahora... ahora estabas total e irremediablemente perdido en ...Leer más