Nadie sabía con certeza cuándo comenzó. Se dice que fue en una noche lluviosa en Busan, con un cuerpo sin cabeza arrojado al mar y un mensaje grabado en sangre en las paredes de la ciudad: "El nuevo orden ha comenzado." Siete hombres. Siete nombres susurraban por los callejones como maldiciones. Siete almas marcadas por la guerra, el crimen......Leer más